10 lugares para conocer Berlín en bici

Arte por todas partes en Berlín.  El artista Thomas Baumgärtel pintó la entrada de museos y galerías de Berlín, marcando los más destacados con el ícono de Andy Warhol. Yo me mimeticé.

Siempre quise conocer Berlín, y la oportunidad se dio en mayo de este año. La capital alemana es el tercer destino más visitado de Europa. Allí conviven 180 nacionalidades diferentes y fue nombrada Ciudad Creativa por la UNESCO. Vibrante, cosmopolita, artística, rebelde y cultural, en Berlín la historia -lo que fue, pero a la vez, también, el futuro- está presente a cada paso, o mejor dicho, a cada pedaleada. Pocas ciudades en el mundo son tan ‘bike-friendly’ como Berlín.  Y supe que así tenía que  conocerla, bicicleteando sus calles. Creo que no hay mejor manera: con el viento en la cara y el sol incipiente del comienzo del verano, no pudo ser más perfecto. El recorrido fue el que paso a detallarles en esta nota, parando y estacionando la bici, tal como hacen los locales para ir a trabajar, a pasear, o simplemente para moverse de un lado a otro, porque  tienen a las bicicleta como medio de transporte principal. Aquí les cuento diez puntos que hicimos probando y conociendo la ciudad, en dos ruedas.

1. Lulu Guldsmeden Hotel y el restaurant Saeson Berlin:

Nos hospedamos en el nuevo Guldsmeden Berlín. Guldsmeden es una cadena familiar de hoteles boutique de lujo con certificación Green Globe, con sede en Copenhague, Dinamarca, que en 2018 llegó a Berlín.

De tapas en Sæson

Está en Postdamer Strasse, es un hotel ecológico y sustentable, y además allí funciona Sæson, el restaurant de cocina nórdica y de producto, donde se prioriza lo orgánico. En el hotel nos prestaron las bicis para recorrer la ciudad durante todo el día.

2. Postsdamer Platz y Sony Cinemas:

Restos del Muro de Berlín en Postsdamer Platz. Una curiosidad es que allí funcionó el primer semáforo de Europa.

Postsdamer Platz está en el antiguo corazón de Berlín y hoy una de las zonas más modernas de la ciudad. Fue una de las plazas más bulliciosas de Berlín en el pasado, pero quedó arrasada durante la Segunda Guerra Mundial, y partida en dos por el Muro de Berlín. Hoy es el símbolo de la reunificación, con una serie de edificios que representan a la ‘nueva’ ciudad. Allí se hace la Berlinale, el famoso festival de cine.

El impactante complejo de cines.

También está el Sony Center, un complejo de cines y restaurantes impactantes, que se caracteriza por una cúpula enorme de cristal y acero -obra de Helmut Jahn-. Todavía allí se conservan algunos restos del muro, y se conecta, muy cerca, con la Plaza de Brandenburgo (se puede seguir directamente el recorrido que cubría el muro hasta llegar a ella).

3. Tiertgarten:

En bici por Tiertgarten.

Es el parque más importante de la ciudad -y el segundo más grande después de Grunewald- con 210 hectáreas que son el pulmón verde del centro de Berlín. En uno de sus puntos, se puede ver Siegessäule, la Columna de la Victoria.

4. La Puerta de Branderburgo y el Reichstag:

La Puerta de Brandenburgo, símbolo de la reunificación de Berlín.

La Puerta es una de las antiguas puertas de entrada a Berlín, y uno de los símbolos más importantes de la ciudad. Fue inaugurada en 1791 y es un símbolo del triunfo de la paz sobre las armas. Fue muy dañada durante la guerra, pero volvió a brillar tras la reunificación. A pasos de allí está el Reichstag, sede del Parlamento alemán.

El Reichstag, sede del Parlamento alemán.

5. Berlin Holocaust Memorial:

 

Un homenaje al Holocausto en Berlín.

Muy cerca de la Puerta de Brandenburgo está este monumento conmovedor que rinde homenaje a los judíos asesinados durante el Holocausto. Fue diseñado por el arquitecto Peter Eisenman y por el ingeniero Buro Happold. Es un campo inclinado de 19000m2, en la que hay 2711 losas de hormigón en distintas alturas. Atravesarlo, o simplemente contemplarlo, es conmovedor.

6. Bicicleteando por Mitte:

Una hamburguesa en Mitte, el centro histórico, donde convive lo viejo con lo nuevo.

Es el principal distrito de Berlín y está en el centro histórico de la ciudad -la Puerta de Brandenburgo y el Reichstag son parte de él-. Mitte significa ‘centro’ en alemán, y lo interesante es que allí convive todo lo que es y fue Berlín: las cicatrices del pasado, los edificios históricos y toda la vanguardia artística y gastronómica actual. Paramos en Shiso, uno de los restaurantes populares, para probar una hamburguesa de carne wagyu y salsa picante, y seguimos de largo entre sus calles, llenas de galerías de arte y mucha onda.

7. Una vuelta por el mercado – Markthalle Neun:

La fachada del Markthalle Neun.

Está en Kreusberz, el barrio turco (de moda y súper hipster). Son 60 puestos, la mayoría con productos orgánicos y todo tipo de gastronomía. El mercado original tiene 120 años pero en 2011 se renovó completamente.

Spätzle muy foodporn, en el Markthalle Neun.

Aquí el recomendado es el Currywurst, plato típico: salchicha cocida a la parrilla con papas y ketchup, y también el spätzle. Para los más osados, hay un puesto que ofrece insectos fritos europeos, tipo snack. 8.

8. Checkpoint Charlie:

Checkpoint Charlie, punto emblemático durante la Guerra Fría. En la ciudad, se pueden encontrar placas como estas en el pavimento, en aquellos lugares por donde pasó el Muro de Berlín.

El Punto de control Charlie fue el más famoso de los pasos fronterizos del Muro de Berlín durante la Guerra Fría. En él se podía conseguir el visado para cruzar de Berlín Este a Berlín Oeste. Se encontraba en la Friedrichstrasse y abría el paso a la zona de control estadounidense con la soviética, donde actualmente se unen los barrios de Mitte y Kreuzberg. Sólo se permitía usarlo a empleados militares y de embajadas de los aliados, extranjeros, y trabajadores de la delegación permanente de la República Federal Alemana y funcionarios de la Alemania del Este. Desde el 2001 hay una réplica del cartel que años atrás advertía: ‘Está abandonando el sector americano’. Además, hay una pequeña frontera donde hacer fotos y una colección de fotos de la época, junto al Museo del Muro de Checkpoint Charlie.

9. Cookie’s Cream, un restaurante veggie con una estrella Michelin:

Joven y descontracturado, Cookie’s Cream tiene diez años y es de los restaurantes más conocidos de la ciudad.

Sabían que Berlín se autodenomina la capital vegana del mundo? Tienen más de 150 restaurantes veganos y vegetarianos y Cookie’s Cream es uno de ellos, galardonado con 1 estrella Michelin.

Elegí probar el menú degustación con maridaje. El lugar se llama Cookie’s Cream, como Cookie, su dueño.

Se puede comer a la carta o probar el menú degustación que va variando, acompañado de los vinos que forman parte de la carta que tiene una muy buena selección.

Una experiencia fascinante para vegetarianos y omnívoros.

10. Degustación de cervezas en Brlobeer:

Las bicis estacionadas en la puerta, confirman lo que conté al principio de esta nota: es EL medio de transporte.

Es una fábrica de cerveza nómade, donde todo el proceso es sustentable, y la estructura está hecha con containers.

La estructura de containers permite que en dos años muden todo a otra parte y sea una cervecería nómade.

Daniela Dini desde Berlín, para The Urbanhunter Project.

 

 

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