Comer y beber en Catalunya: crónica de mi viaje por Barcelona y otras ciudades catalanas

Catalunya, un paraíso del buen comer y buen beber.

En abril de este año estuve de viaje en Catalunya, y aquí les cuento, casi a modo de ‘diario de viaje’, lo que fue una semana intensa de descubrir la cultura catalana experimentando sus sabores y sus bellísimos lugares.

Escala en San Pablo, en clave catalana

De Buenos Aires a San Pablo, y de allí a Barcelona, junto a LATAM Airlines.

Salí de Buenos Aires junto a LATAM Airlines, y tocó casi un día de escala en San Pablo, para poder experimentar la cultura catalana antes de pisar Catalunya. Fuimos a conocer el restaurante Tanit, en Jardins, del chef Óscar Bosch, catalán él, que lleva muchos años viviendo en Brasil y es tercera generación de catalanes gastronómicos. Tanit está sobre la súper top Rua Oscar Freire, donde ofrece auténtica cocina catalana y los sabores con los que creció, pero en pleno San Pablo.

Arroz negro en Tánit. Como en Catalunya, pero en San Pablo.

Hicimos una degustación de varios de los platos de la carta (mención aparte para el arroz negro con calamares, el gazpacho reversionado y el cordero). La gastronomía catalana lo tiene todo, como su geografía: es de mar y de montaña, así que esta escala nos hizo viajar primero a través de los sabores.

Con el chef Óscar Bosch, en Tánit.

Nos despedimos de Óscar con la promesa de visitar el restaurante de su familia en Cambrils (a poco más de una hora de Barcelona), que es el célebre Can Bosch, el primer restaurante de España que obtuvo una estrella Michelin y la mantiene desde hace más de treinta años.

Bienvenidos a Catalunya: Barrio Gótico y tapas para empezar

Descubriendo los misterios del Barrio Gótico en Barcelona.

Pisamos tierra catalana y Barcelona nos recibió con una incipiente y fresca primavera. Son cinco horas de diferencia con Buenos Aires, así que con un poco de jetlag pero mucha adrenalina, dejamos las valijas en el Hotel OD Barcelona -inaugurado hace pocos meses- y muy cerquita del Paseo de Gracia, para hacer un recorrido por los secretos y leyendas del Barrio Gótico, el corazón histórico de la ciudad.

El lobby del OD.

Catalunya recibe 30 millones de visitantes al año, siendo el primer destino más visitado de España. Un dato interesante es que los argentinos encabezamos la lista de visitantes, con 220,000 turistas que la visitan al año.

El guía nos adentró por los misterios del laberíntico Barrio Gótico y la historia de Barcelona: su imponente catedral neogótica, el mercado, la bellísima Plaza de San Felipe Neri -que sufrió el haber sido blanco de bombardeo durante la Guerra Civil española-. Justo allí está el hotel boutique Neri, donde entre otras anécdotas, se filmó parte de la película ‘Vicky, Cristina, Barcelona’ de Almodóvar.

Plaza de San Felipe Neri.

Ideal para tomar una copa en las mesas dispuestas frente a la plaza y la fuente. Avanzamos y entre muchas tiendas pintorescas, descubrimos ‘La Colmena’, una pastelería y bombonería de finales del siglo XIX que fabrica los caramelos más antiguos de toda España, desde 1849 (los hay de miel, granada, tomillo y otros sabores).

La pastelería y bombonería ‘La Colmena’.

Atravesamos el Barrio Judío, donde estuvo el primer estudio de Gaudí y llegamos a Agüelo013, un restaurante que en su subsuelo, tiene todavía muros romanos auténticos. Allí hicimos una degustación de vinos catalanes (Catalunya tiene doce denominaciones de origen).

En Bus Turístico por la ciudad

Por 12 euros se puede sacar el pase al bus turístico que tiene varios recorridos interesantes. Entre ellos, una de las paradas es en el Museo Nacional de Arte de Catalunya, que alberga más de 270,000 obras del Románico, el Gótico, el Renacimiento y el Barroco (sólo el 15% están expuertas).

Museo Nacional de Arte de Catalunya.

Un buen plan es recorrerlo y luego almorzar en O’Leum, el restaurante del museo, que tiene un menú degustación inspirado en las obras de arte, y vistas panorámicas a todo Barcelona.

Comer y beber en Barcelona

Acá, tomando un ‘vermucito’ en el Mercat del Ninot, con unas buenas tapas.

Y en Barcelona, hay que ir a recorrer mercados y a comer! Uno de los más emblemáticos es el Mercat del Ninot (o Mercado del Niño), que es un gran ejemplo de todo lo que se puede probar en Catalunya: sabores del mar y la montaña. Original de 1893, fue recién en 1933 que se techó y en 2015 le hicieron las últimas reformas. El Mercat del Ninot tiene 81 puestos distribuidos en 6000m2, y está en plena zona de L’Exaimple (o ‘El Ensanche’), uno de los barrios más modernos y el más grande de Barcelona.

Olivas de todo tipo en el Mercat del Ninot.

Jordana, la guía de FoodLover Tour nos llevó por distintos puestos durante tres horas para probar de todo: jamón pata negra, quesos, aceitunas de distintos tipos, aceite de oliva, bacalao, sardinas, el típico pan tumaca (delicioso, con tomate y ajo), un buen vermouth de grifo con boquerones y para cerrar, crema catalana y cava. Bon profit! (así se dice ‘buen apetito’ en catalán).

Tapas irresistibles.

El Paseo de Gracia, más que un shopping al aire libre, es un museo y epicentro de compras, a lo largo de 1,5 kilómetros donde se alternan las grandes marcas y obras arquitectónicas emblemáticas, como Casa Batlló y La Pedrera, ambas obras de Gaudí.

Casa  Milà (La Pedrera), una de las obras emblemáticas de Gaudí, sobre el Paseo de Gracia.
Cena en El Mercader, un restaurante que adhiere al concepto de Slow Food.

La cena fue en El Mercader de L’Eixample, también en la zona de L’Eixample, un restaurante que adhiere al movimiento Slow Food, donde todos sus platos son de productos locales, producidos a un radio no mayor de 150km. Probamos ‘platillos’ deliciosos de la cocina catalana donde no faltó el clásico canelón ni el Fricandó (carne de ternera -aquí de pastura-, con salsa de setas) y de postre, xuixo con chocolate y la crema catalana de la casa (que aquí se hace con sifón así que era aireada y liviana, con una textura muy diferente a la tradicional pero deliciosa).

Las barras de Barcelona, un tour aparte.

Por las noches, en mis días en la ciudad, me dediqué a hacer una ruta de bares y conocí parte de lo que es el mapa de la buena coctelería de Barcelona. Comparto mi lista en esta nota, con bonus track de una vermutería clásica (que además, conté al aire en mi sección en Brunch 95.1, la pueden escuchar aquí.)

De vidrios y Cristales, la vermutería elegida para mi nota al aire por Brunch en FM Metro 95.1.

Una ciudad que respira arte

Casa Vicens, la primera obra de Gaudí.

Son incontables las obras emblemáticas que son parte de la identidad de Barcelona, donde Gaudí es quizá el exponente más conocido, pero también se destacan Domenech i Montaner y Puigi Cadalfach, los tres principales representantes del modernismo catalán.

El imponente Sant Pau, el antiguo hospital de la ciudad.

En este viaje conocí una de las novedades de la ciudad, Casa Vicens, la primera obra de Gaudí, diseñada a sus 31 años (acá pueden leer la nota completa). También estuve en el imponente Sant Pau, el antiguo hospital de la ciudad (su historia, aquí).

Ticket para ver el partido Barca-Valencia!

Y en Barcelona, no faltó visitar el Camp Nou, el estadio más grande de Europa. Vi jugar al Barca (y a Messi!), que salió victorioso frente al Valencia.

Navegar por el Mediterráneo

A vela por el Mediterráneo.

Arribamos a La Barceloneta para navegar a vela por el Mediterráneo durante dos horas desde Port Vell con Sailing Experience Barcelona.

El Paseo Marítimo de La Barceloneta se extiende por casi cinco kilómetros de extensión donde hay al menos, diez playas para disfrutar del sol y del mar del Mediterráneo. También está el shopping Mare Magnum, sobre el agua.

La vista desde el Monumento de Colón.

Visitamos el Monumento de Colón que se inauguró en 1888, un año antes que la Torre Eiffel. Subimos al mirador vía ascensor hidráulico, a 60 metros de altura, desde donde hay vistas privilegiadas del puerto y la rambla (la entrada cuesta 6 euros). El almuerzo fue en Pez Vela, frente a la playa, con una paella inmensa y otras delicias de mar.

Domingo radiante en La Barceloneta.

Penedés y Costa Daurada

La vista imponente en Siurana.

Dejamos Barcelona para adentrarnos en otros puntos de Catalunya, más específicamente Vilafranca del Penedés y sus viñedos. El paisaje urbano cambió a montañas y conocimos las famosas Bodegas Torres, además de avanzar por el Priorat para llegar a la Bodega Perinet, ya a poco menos de dos horas de Barcelona. Toda esa zona es famosa no sólo por sus vinos y el cultivo de la vid, sino también por la producción de frutos secos y de aceite de oliva desde… el siglo XII!

El Priorat y los cultivos en terrazas de Bodega Perinet.

Que son de gran calidad, y como se imaginarán, deliciosos. Las zonas de La Rioja y el Penedés son las dos más antiguas denominaciones de origen de España. Las variedades que mejor se dan en esta parte de Catalunya son Garnacha, cariñena (las dos típicas) y también Merlot, Syrah y Cabernet.

La Boella, un hotel boutique en una zona famosa por su aceite de oliva.

Continuamos hacia Siurana, que fue el último reducto árabe en Catalunya, y hoy es un pueblito con no más de 30 habitantes, súper pintoresco, con mucha historia y paisajes imponentes. Siurana es, además, destino elegido de escaladores (y las fotos demuestran porqué).

Paseando por Tarragona, tierra del vermouth.

Luego pasamos por Tarragona, una ciudad con dos mil años de historia. Allí se encuentra el monumento romano más grande de toda España: una muralla de 1,100 metros que llegó a tener más de 3.5 kilómetros de extensión. El dato de color: Tarragona es la tierra donde se creó el vermouth, así que aquí también es obligatorio tomar una buena copa.

La siguiente parada fue en Cambrils, una de las perlas de la Costa Daurada catalana. Cambrils es una bellísima ciudad que mira al Mediterráneo y que tiene a la gastronomía como protagonista.

Uno de los 14 pasos del menú de Can Bosch en Cambrils, restaurante con una estrella Michelin desde hace más de 30 años.

Allí visitamos el Can Bosch, restaurante familiar que va por su tercera generación y mantiene una estrella Michelin desde hace más de tres décadas. Hoy con Arnau Bosch al frente -hermano del chef Óscar Bosch, del restaurante catalán Tánit en San Pablo, donde empezó este viaje-, ofrece un menú de 14 pasos que atraviesa Cambrils y sus productos más nobles, de la tierra al mar. Una experiencia que emociona, a sólo una hora y media en tren desde Barcelona (agenden como plan ideal para ir por el día a comer muy bien, pero también para extender la estadía allí por varios días!).

El joven chef Arnau Bosch, tercera generación al frente de Can Bosch.
La última escala antes del aeropuerto en Barcelona fue Sitges, con el Mediterráneo de fondo, y un casco viejo soñado.

Así pasó mi semana en Barcelona y parte de Catalunya. Para ver más sobre mi viaje los invito a visitar mi Instagram, donde encontrarán en las historias destacadas la carpeta ‘Barcelona’ y ‘Catalunya’ para revivir todo este increíble viaje.

 Más información sobre los vuelos desde Buenos Aires a Barcelona, vía San Pablo con LATAM Airlines, aquí.

Agradecimientos: Gracias LATAM Airlines, Catalunya y Visit Barcelona hacer posible este viaje.

Todas las imágenes fueron tomadas con mi MotoZPlay 2 (gracias Motorola por acompañarme siempre!). La conectividad en San Pablo, gracias a Claro Argentina y su Plan América, donde pude navegar  y comunicarme como si estuviera en casa y a tarifa local.

Gracias Assist Card por cuidarme en este viaje! Dato a destacar, la app que se pueden bajar al teléfono, registran sus datos y pueden comunicarse desde la misma app para lo que necesiten.

Daniela Dini para The Urbanhunter Project, desde Catalunya

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