Argentina, Baires, De Copas, Food, Gourmet, Travel, Vinos / 31 31UTC mayo 31UTC 2014

Buenos Aires: Las diez vinotecas más lindas de la ciudad

Vinos, experiencias y más en esta selección de diez templos del buen beber de la ciudad que escribí para Maleva, más un bonus track.

Buscar un buen vino también tiene que ver con la experiencia que una vinoteca puede ofrecer. Partiendo del criterio estético pero sumando la multiplicidad de propuestas que también ofrecen estos templos del buen beber, seleccioné las diez vinotecas más lindas de la ciudad. Porque no se trata solamente de comprar una botella sino también, de la experiencia: recibir asesoramiento por parte de conocedores, entender la selección criteriosa de las etiquetas que cada una de ellas exhibe, e inclusive, ser testigo de catas y degustaciones que rinden culto a los placeres. Este top 10 incluye estilos de vinotecas más tradicionales, otros más modernos y también, algunos históricos, que llevan la impronta del barrio que representan y resultan verdaderas reliquias porteñas. Al final, un bonus track que es tendencia: restaurantes que rinden culto al buen vino y que albergan sus propias vinotecas.

1.       Aldo’s

En Aldo’s, más de 600 etiquetas catadas a ciegas, y vinos en el restorán a precio de vinoteca.

Es la vinoteca restorán de Aldo Graziani, uno de los sommeliers más reconocidos de Argentina, y es una de las perlas del barrio de San Telmo. Sus paredes espejadas donde se detallan los platos del día y los vinos destacados, son un clásico. De estilo sobrio y clásico, con algo de art decó, al traspasar el pesado cortinado rojo de la entrada uno sabe que está entrando a un lugar donde los vinos son la estrella. El detalle: las más de 600 etiquetas que se consiguen allí fueron catadas a ciegas por Aldo y su equipo, y los vinos tienen precio de vinoteca, también en la mesa. Todos los martes hay catas y degustaciones.  Aldo además tiene su propia distribuidora de vinos, El Garage de Aldo, que comercializa proyectos de grandes enólogos. En Moreno 372, San Telmo.

 2.       bin4Vinology

Vinology está en Cañitas. Entre sus propietarias está la premiada sommelier María Mendizábal.

 En pleno corazón de Las Cañitas, muy cerca de La Imprenta, bin4Vinology es una apuesta al diseño, con una marcada estética urbana y moderna. De estilo vanguardista, en su decoración predomina la madera, coronada con las amplias mesas donde se hacen catas y degustaciones, y la protagonista es una araña de caireles en medio del salón.  La oferta de vinos es amplia, e incluye desde las bodegas más grandes hasta las pequeñas y más buscadas. El asesoramiento está a cargo de una de sus propietarias, María Mendizábal –Mejor Sommelier de Argentina 2006-, y de un equipo de sommeliers, lo que hace que ir a comprar una botella de vino o degustar una copa, sea además de un buen momento, una alternativa para aprender. Hay catas todas las semanas.  En República de Eslovenia 1959.

3.       La Bodega de Bórbore

Lo de Bórbore está en una antigua casona de 1915, con 400m2 dedicados al vino.

Emplazada en el barrio de Devoto, en una vieja casona original de 1915 que aún mantiene sus puertas, baldosas y piso de pinotea original, La Bodega de Bórbore es un clásico de la zona, propiedad de una familia italiana de pura cepa y origen vitivinícola. Con 400m2 dedicados al vino, el gran destacado es el patio cubierto –con horno de barro incluido- , y el jardín, repleto de árboles frutales, plantas y flores, lugar inspirador si los hay para beber una copa o disfrutar de las catas y eventos que se hacen todas las semanas, e incluyen platos típicos argentinos como empanadas, asado, locro y carbonada, según la ocasión. Entre sus estanterías –muchas originales del antiguo almacén que ocupaba la casa-, hay alrededor de 1400 etiquetas, entre las cuales se pueden encontrar perlas de bodegas boutique y vins de garage.  En Av. Mosconi 3654, Villa Devoto.

4.       Lo de Joaquín Alberdi

Lo de Joaquín es un clásico de Palermo SoHo que tiene su versión gemela en Coronel Suárez.

A pasos de Plaza Serrano, la fachada amarilla de Lo de Joaquín Alberdi es inconfundible, y uno de los clásicos de la zona, desde hace más de seis años. La vinoteca es una casona reciclada, típica de Palermo. La última reforma fue el año pasado, e incluyó sumar un salón de degustación en la planta de arriba, aprovechando la terraza cubierta, donde se hacen catas y eventos. Atendida por el propio Joaquín y su equipo, este chef le puso nombre y alma a la vinoteca que creó a su regreso al país, después de vivir en España. Nacido en Coronel Suárez, no muchos saben que en su pueblo natal hay una vinoteca hermana, idéntica en el estilo a la versión palermitana, también emplazada en una casona antigua. En Lo de Joaquín se pueden encontrar alrededor de 600 etiquetas de vinos argentinos de alta gama. Los jueves y viernes a partir de las 19, se hacen degustaciones con bodegas invitadas, y a lo largo de la semana, se organizan catas privadas de hasta cuatro personas. En Jorge Luis Borges 1772, Palermo.

5.       Grand Cru

Grand Cru, más que una vinoteca es una verdadera maison del vino.

Toda la sofisticación del barrio de la Recoleta, llevado a una vinoteca que por tradicional, no pierde su estilo refinado. La fachada, revestida en madera y enmarcada por los imponentes toldos colorados, dan la bienvenida. En su interior, todo es detalle: desde los sillones aterciopelados que invitan a sentarse a degustar, hasta las lámparas bombé blancas, que rompen con la sobriedad y le dan el toque moderno a la decoración, dispuestas en fila justo encima de la gran mesa de cata. Gran Cru nació en 1999 como una pequeña importadora de vinos franceses de alta gama. Luego de pasar por la Avenida Alvear, en 2009 abrieron su actual tienda sobre la calle Rodríguez Peña, que por cada detalle de la decoración, más que una vinoteca es una verdadera maison del vino. El espacio, de estética exquisita, alberga las bodegas más importantes de Argentina y una colección con etiquetas referentes de distintos países del mundo, con una amplia selección de vinos del Viejo y del Nuevo Mundo. En Rodríguez Peña 1886, Recoleta.

6.       Malambo

En Malambo queda el piso original de mosaico de lo que fue una farmacia histórica de Palermo.

Desde la esquina de Thames y Guatemala, palermitana como pocas, Malambo ocupa el espacio que a principios del siglo pasado albergaba una farmacia histórica. De aquel entonces aún queda el piso de mosaico original –que incluye el surco por el que caminaba su dueño, allí donde estaba el mostrador-, y también la fachada, que mantiene la estructura original de la farmacia. Hoy el friso de la vidriera está decorado con tapas de las cajas de madera de las distintas bodegas que allí se ofrecen. Con más de 250 etiquetas especialmente seleccionadas, la atención es personal. Recibe Alejandro Soler, su dueño, que define a Malambo como su cava personal, y nunca falta la invitación a probar algo de todo lo rico que allí se puede encontrar: además de buenos vinos hay una completa fiambrería y productos delicatessen. Un detalle más, es que tiene una excelente selección de destilados. Es un paraíso para cualquier gourmand y el lugar ideal para armar una picada sofisticada. En Thames 2098, Palermo.

7.       Dama Juana Puerto de vinos (San Isidro)

En el bajo de San Isidro, Dama Juana tiene un estilo joven.

Nos salimos de la Capital Federal para conocer a esta vinoteca joven, de estética moderna y cool, en pleno Bajo de San Isidro. Allí, una larga mesa de madera clara es la protagonista, y alrededor de ella, se dan charlas, cursos y catas. Además de la amplia selección de vinos que ofrece, la propuesta es combinar una buena copa con arte, música y cine, en un ambiente con mucha personalidad.

8.       Pain et vin

Buen pan y buen vino, el lema de Pain et Vin.

Con una fachada divina, y luminosos ventanales que transportan de la calle Gorriti a alguna ciudad europea, Pain et vin le rinde honor a la belleza de lo simple: un buen pan, un buen vino. En un espacio donde el blanco y la luz son predominantes, las estrellas se destacan: por un lado, las etiquetas seleccionadas, con el plus del asesoramiento de Eleonora Jezzi, sommelier. Por otro, los panes elaborados a base de masa madre, en un horno especialmente construido, amasados por las manos de Ohad Weiner, cocinero israelí, pareja y propietario junto a Eleonora de esta vinoteca + panadería que supo homenajear este maridaje inmejorable. En Gorriti 5132.

9.       Winery (San Telmo)

La más linda de las sucursales de Winery tiene además la segunda cava más grande de la cadena con 1500 etiquetas.

Es una de las cadenas de vinotecas más reconocidas de la ciudad, pero sin duda, el podio de la más bella entre sus dieciocho sucursales, se lo lleva la sucursal de San Telmo. Está justo en la esquina de Avenida Belgrano y Balcarce, típicamente porteña. Su secreto mejor guardado es la cava de 1500 botellas, la segunda en tamaño de la cadena –la más grande está cerca de allí, en la sucursal de Puerto Madero-. Ofrecen sólo vinos nacionales, y en el caso de los espumantes, también hay importados. El detalle, siempre reciben con una copa de cortesía.

10.   Siete Spirits

Siete Spirits es una vinoteca dedicada a los vinos del Nuevo Mundo.

El gran destacado de esta pequeña vinoteca palermitana es que se especializa en vinos del Nuevo Mundo. Parte de una corriente que empezó en los ’70 y rompió con todas las regulaciones y restricciones vigentes del Viejo Mundo, representan una nueva forma de crear y pensar el vino. El nombre de la vinoteca viene de las siete regiones más destacadas: Argentina, Australia, Chile, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Nuevo Mundo en el Viejo Continente (Toscana, Sicilia), y resume la variedad de orígenes que se pueden encontrar en Siete Spirits.  Si bien el 80% de las ventas se realizan online, la tienda, pequeña y cálida, funciona como showroom. Cada semana, proponen un nuevo gran vino que presentan los miércoles, y ofrecen en degustaciones los jueves por la tarde, a partir de las 18hs. En Nicaragua 5942, Palermo.   

Bonus track:

Como parte de la tendencia de las ‘nuevas vinotecas’, algunos restaurantes donde el vino es protagonista ofrecen la selección de etiquetas de su carta, también para venta al público y en formato ‘mercado’. Es el caso de estas dos recientes aperturas, por las que vale la pena tanto ir a buscar un buen vino como para comer algo rico, o en el mejor de los casos, combinar ambas opciones. El detalle: los vinos se venden a precio de vinoteca, también en la mesa.

Oporto

500 etiquetas de grandes vinos argentinos. en Oporto.

Cruza de almacén, restaurante, rotisería y vinería, Oporto está en una apacible esquina del barrio de Núñez. Desde allí, ofrece platos clásicos porteños que acompaña con 500 etiquetas de grandes vinos argentinos. El primer piso está destinado a la cava, donde se luce una bellísima mesa comunitaria. En 11 de Septiembre 4152, Núñez.

Bis

El nuevo bistró de Gonzalo Aramburu, con carta de vinos de Agus de Alba.

Es el nuevo bistró de Gonzalo Aramburu, chef de Aramburu –N°31 entre los 50 mejores restaurantes de Latinoamérica, y 6° de Argentina-, y ya es una de las grandes aperturas de este año que recién empieza. El destacado, el concepto de bistró + mercado, donde se lucen 50 etiquetas rigurosamente seleccionadas por Agustina de Alba –dos veces Mejor Sommelier de Argentina y columnista de Maleva-. En Salta esquina Humberto Primo, Montserrat.

Sacra Vinoteca

En mi Ranelagh querido está Sacra, del reconocido sommelier Alejandro Barrientos.

Aunque hay que viajar un poco más para llegar a esta vinoteca, no podía dejar de mencionarla. Está en donde crecí, Ranelagh (y tampoco es tan lejos, 30 kilómetros al sur de Capital, antes de llegar a La Plata). No sólo es una vinoteca divina, sino que el alma mater es un gran sommelier, Alejandro Barrientos (quien fue responsable de la cava de La Bourgogne del Hotel Alvear durante más de una década, autor de “El Perfecto Sommelier“, y más). Además de la gran selección de bodegas que ofrece y el asesoramiento personalizado de este vecino ilustre de Ranelagh, todas las semanas hay degustaciones y tapeos, y eventualmente organizan catas con otro talento gastronómico de la zona, Lucio Nugara, chef al frente de Spoon. Un buen combo para salir de la ciudad, probar buenos vinos y buenos platos en una localidad divina del sur del Gran Buenos Aires.

Daniela Dini para Maleva

1 Comment

  1. Diego

    Hola Daniela, mi nombre es Diego Martin Palazzolo, me paso esta nota Alejandro Barrientos el cual hizo el pasado miercoles una degustacion en el lugar que yo tengo que se llama Al Fondo (cocina secreta)es un lugar bastante particular, yo cocina solo para grupos de amigos que me reservan con anticipacion, es muy informal, como si estuvieras en tu propia casa. Me gustaria si pudieras venir algun dia a conocerlo sin ningun compromiso, creo te va a gustar. Desde ya muchas gracias.Te dejo mi num.1130158363

    25 . mar . 2014

Deja tu comentarios

Your email address will not be published. Required fields are marked *

çankaya escort,şirinevler escort,eryaman escort,pendik escort,mecidiyeköy escort,ankara travesti,çankaya escort,ankara escort,beylikdüzü escort,pendik escort,ankara escort,kurtköy escort,şişli escort,rus porno,şirinevler escort,